The Messenger

Tras esquivar balas, preguntarse contra quién diablos pelea tan lejos de casa, ver caer a camaradas bajo el fuego enemigo y casi morir en pedazos en la aridez de Bagdad, un soldado yanqui espera un poquito de paz de regreso a su patria. No es precisamente lo que encuentra.

Sin mostrar ni una sola escena bélica, “The Messenger”, de Oren Moverman, nos muestra la crueldad de la guerra. En particular, lo cruel que puede ser el servicio del ejército norteamericano de notificar a los familiares de los caídos que sus seres queridos dejaron el alma en el quinto infierno.

Bien documentado, gracias al pasado militar israelí del director y a las entrevistas con veteranos de Vietnam y de otras recientes aventuras “democratizadoras” norteamericanas, el filme nos muestra al excelentísimo Woody Harrelson y al enigmático Ben Foster como los encargados de entregar este frío, planificado, burocrático, institucional y finalmente doloroso pésame.

Foster, en los bototos del sargento Will Montgomery, es el pajarito nuevo, el mismo que en el primer párrafo esquiva balas y se pregunta por sinsentidos en pleno fuego cruzado. Quiere entender y cumplir con su nuevo trabajo en el Casualty Notification Team, pero choca con la realidad, que le escupe en la cara la confusión, la negación, la ira y el dolor de los familiares de los soldados mártires.

Visualmente intimista, realista y subjetiva, la película relata los esfuerzos de este sargento por humanizar, quizás erradamente, sus funciones administrativas y, de paso, exhibe las miserias de él y su compañero, el cuadrado milico interpretado por Harrelson. Actor que, dicho sea de paso, en estos cuatro años ha sido el protagonista de una de las remontadas más espectaculares de Hollywood, dejando atrás roles que no hicieron justicia a su innegable talento.

“Sin mostrar ni una gota de sangre” -insisto-, se presenta con crudeza la tortura psicológica del veterano de Irak y su entorno. La tortura del que vuelve pero se siente “extranjero”, la tortura del que tiene que dar unas condolencias absurdas, la tortura del que las recibe, la tortura del que día a día tiene que recibir la rabia de quienes no aceptan su pésame de manual… y así, miserias postraumáticas norteamericanas de ayer y hoy.

The Messenger

2009

Oren Moverman

Ben Foster, Samantha Morton, Woody Harrelson, Steve Buscemi

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